¿Alguna vez has visto unos jeans a un precio que ni tú te la crees?, tal vez has ido a una tienda de moda, ya sea en una sucursal física o tienda online y te preguntas: ¿cómo es posible que en cuestión de semanas ya estén promocionando una colección completamente nueva? El mundo de la moda es fascinante, pero ahora, te voy a contar un poco más sobre su lado “oscuro”.

¿Qué es el fast fashion?

La moda rápida o fast fashion es una de las ramas de la industria de la moda que se encarga de lanzar de una forma muy rápida, colecciones de outfits de acuerdo a las tendencias del momento, estas pueden ser atemporales, es decir no siempre corresponden a las estaciones del año como primavera-verano u otoño-invierno, sino que se diseñan y maquilan de acuerdo a los momentos más relevantes de una ciudad, o trend de la cultura pop.

Dentro de las prendas más vendidas de fast fashion, encontrarás las de ropa femenina, piezas como jeans con diferentes estampados o t-shirts con el diseño de tu grupo favorito de k-pop o de alguna de las princesas de nuestras películas favoritas son vistas en diferentes tiendas como H&M, Grupo Inditex, entre otras.

Lo que hace tan atractiva a la moda rápida o fast fashion es la versatilidad que tienen en diseños. Muchas veces se vende la misma prenda solo con ligeros variantes de color o estampado, pero que aún con muy pocas diferencias, representan un estilo o momento muy particular para aquellos que quieren destacar con su imagen y estilo.

La popularidad de estas marcas y tiendas ha crecido pues no solo el diseño es super atractivo sino es muy accesible el comprarte outfits completos con lo que antes gastabas en una sola prenda, imagínate que con $500 pesos mexicanos te compras un vestido y unos zapatos, suena muy atractivo ¿no?

El precio de las prendas es muy bajo, no solo por lo materiales que se usan, sino también por las prácticas que usan estas compañías, ¡ojo!, el término “barato” o “caro” depende del ángulo con el que lo mires, ya que lo tricky cae en lo siguiente: compras una blusa en $150 pesos mexicanos que te dura únicamente cuatro puestas, en lugar de una blusa de $400 pesos que puede durarte hasta 100, si se ve el panorama desde esa arista, no resulta tan buena inversión, ¿no crees?

Pero, ¿por qué el fast fashion es tan poco sostenible? veamos lo siguiente.

¿Cómo afecta el fast fashion al medio ambiente?

La problemática de sustentabilidad es enorme, los puntos más relevantes y crecientes con relación al fast fashion son de contaminación, explotación laboral y comercio injusto.

Como lo mencioné anteriormente, la contaminación relacionada con una prenda de fast fashion existe desde la selección de insumos para la misma, la mayoría de la materia prima que se utiliza para su fabricación es derivada del petróleo conteniendo altos niveles de plásticos, químicos y fibras sintéticas que se estiran, rompen y deshilachan de manera acelerada dejando prácticamente una prenda desechable en cuestión de meses.

El fast fashion ha generado una cultura de comprar y desechar, volviéndose en un efecto “bola de nieve” que nos afecta a todos. El impacto ecológico de la industria del fast fashion, está relacionado al alto consumo de recursos naturales e insumos químicos. De acuerdo al WRI (World Resources Institute), maquilar una t-shirt de algodón consume más de 2,500 litros de agua, además la producción de esa misma camisa genera hasta 5.5 kg de CO2.

Si no paramos de consumir al ritmo que lo hacemos ahora, en el 2030 el consumo de agua y las emisiones de CO2 crecerán hasta un 63%, según el informe de Pulse of the Fashion Industry de Global Fashion Agenda y Boston Consulting Group.

 

Cómo funciona el fast fashion

 

Lo más preocupante es que el problema no se queda en la ecología y medio ambiente, éste se incrementa ya que la creación masiva de estas prendas genera una demanda alta de mano de obra y, en muchas ocasiones, deriva a la explotación de menores de edad y poblaciones vulnerables en ciudades que sufren de trato y remuneración injusta.

Después de todo, ¿cuanto se le puede pagar a una persona que aportó su trabajo o talento para generar una prenda que tiene como precio final $150 pesos? contemplando que se paga toda una cadena de producción como: el costo de mano de obra, maquila, materiales, importación, impuestos, renta de los locales o bodegas, vendedores, marketing y publicidad, licenciamiento de los diseños, operación de la marca y por último utilidad.

Desafortunadamente, pocas veces nos detenemos a pensar lo que implicó la producción de una prenda que tenemos en las manos y que tanto deseamos. Ahora que tienes un poco más de idea sobre la moda rápida, te invito a que cada vez que se te antoje comprar ropa, pienses dos veces si realmente la necesitas. En caso de que tu respuesta sea sí, entonces te recomiendo fijarte en dónde está hecha, cuál es su precio y también los materiales que se emplearon para su producción.

¿Cómo no contribuir a la industria del fast fashion?

Sobre este tema, te dejo algunos tips:

  • Piensa dos veces si la prenda que vas a comprar realmente la necesitas.
  • Revisa los materiales de esta prenda, si son fibras sintéticas pregunta a dónde van a dar, una vez que la prenda termine su ciclo de vida.
  • Busca comprar ropa que sea atemporal, con colores que puedas usar durante mucho tiempo y que te pueda durar a lo largo de los años.
  • Los diseños extravagantes pasan de moda rápido, posiblemente no los necesites para verte fashion.
  • Entre más largo sea el ciclo de vida de una prenda, menos desechos generarás.
  • Sácale provecho a la ropa, una vez que ya no la uses dónala.
  • Evalúa la calidad vs el precio, si el precio es muy barato pero la calidad es dudosa, piensa dos veces antes de comprarlo pues no solo estarás haciendo un gasto y no una inversión.

Recuerda, este es un texto informativo que contiene sugerencias. En Kueski no nos hacemos responsables por los resultados obtenidos al utilizar los productos/servicios aquí mencionados.

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